Desintoxicación emocional: cómo eliminar lo negativo de tu mente

Si después de los excesos hacemos dietas detox. ¿Por qué no realizar una desintoxicación emocional para eliminar lo negativo de la mente?

Cada vez son más los planes nutricionales que proponen limpiar tu organismo, sobre todo después de los excesos. Pero hay un momento en el que necesitas cuidarte más allá de lo que comes. Sigue estos cinco sencillos pasos para lograr la desintoxicación emocional que te va a hacer quererte mucho y bien.

Los turrones y mantecados, las magdalenas de tu suegra, las copitas con las que has brindado por el nuevo año, el roscón de Reyes… Seguro que con solo pensar en los excesos de estas Navidades fuiste directo a Google y tecleaste algo del estilo “dieta depurativa” o “plan detox después de Navidad”.

Tranquilo,  no eres la única persona que lo ha hecho. Porque, con la resaca culpabilizadora de haber estado comiendo y bebiendo mal y por encima de nuestras posibilidades, alimentarnos de forma más saludable se convierte en un clásico entre los propósitos.

Y es que, según afirma un estudio elaborado por Infojobs, el 41% de los españoles se han marcado como objetivo cuidar lo que hay en su plato y el 39% quiere adelgazar. La gran mayoría se plantea hacer un periodo depurativo para eliminar toxinas.

Sin embargo, hay algo que tu cuerpo te está pidiendo a gritos y seguro que ni siquiera te lo has llegado a plantear: una desintoxicación emocional.

¿Qué es una desintoxicación emocional?

Se trata de hacer una limpieza mental para eliminar todo lo negativo que psicológicamente te bloquea o te impide mejorar.

Para ello es necesario un plan detox emocional que te permita depurar las toxinas mentales: las pullitas de ese amigo no tan amigo, los remordimientos por haber arrasado con el chocolate y otros pensamientos similares con los que te torturas una y otra vez.

Así que di “basta” y despídete de la negatividad. Sigue los pasos que te proponemos a continuación y consigue tu mejor versión.

Acaba con la autocrítica destructiva

Si quieres ver la cara de tu peor enemigo, ¡mírate al espejo! Efectivamente, nosotros mismos nos hemos convertido en nuestros jueces más duros y ni te imaginas las consecuencias terribles que eso puede tener en nuestro subconsciente.

Así que ponte manos a la obra porque nuestra limpieza emocional empieza delante del espejo. Haz las paces contigo mismo. ¡Querer(te) es poder y tú vales mucho!

Un piropo se responde con un “gracias”

Y punto. Ponte en situación: coincides con una excompañera de la universidad en yoga y en cuanto termina la clase alaba lo bien que te salen las posturas.

¿Cómo te sientes? Seguramente te invade una especie de vergüenza incómoda que te hace soltar algo como “¡Qué va! Tengo que mejorar mi flexibilidad”. Y es que tendemos a subestimarnos.

Es como si al compartir nuestras debilidades se derribaran ciertas barreras y se crearan vínculos emocionales con el resto del grupo.

Es lo que la experta en inteligencia emocional Olga Cañizares, coautora de “Voy a ser asertiva” (Ed. Conecta), bautiza comorapport: “El acto de comprensión que busca generar empatía y confianza”. Este autosabotaje que hacemos con los cumplidos convirtiéndolos en autocríticas nos delata en nuestro afán por generar vínculos y no destacar en la “manada”.

Pero esto puede ser terriblemente peligroso, ya que lo que verbalizamos pasa a ser mucho más visible.

Si después de los excesos hacemos dietas detox. ¿Por qué no realizar una desintoxicación emocional para eliminar lo negativo de la mente?

En nuestro plan de detox emocional te proponemos no hacer nada durante cinco minutos. Ni Facebook, ni emails, ni “Siri.

No tengas miedo de aburrirte, cierra los ojos y céntrate en algo tan sencillo como escuchar. ¿Esa música que suena de fondo es la de la radio de la vecina? ¿Notas cómo huele al café que te preparaste a primera hora? En este sentido, seguro que te interesa saber cómo sacar tiempo para uno mismo.

Esa puede ser tu primera toma de contacto con el “mindfulness” o atención plena. Cambiar el verbo “hacer” por “estar presente” te ayudará a valorar y a disfrutar de tu día a día. ¿Sabías que el mindfulness también se puede aplicar en la comida? Lee y redescubre el arte de comer con el mindful eating.

El procrastinar se va a acabar

El que esté libre de procrastinación, que tire la primera piedra. El problema aparece cuando el posponer tareas se convierte en el pan nuestro de cada día. ¡Acaba hoy con los “ya lo haré mañana”!

No dejes para mañana lo que puedas hacer ya

Llevas toda la tarde queriendo terminar ese informe y no has sido capaz de escribir ni una línea. Es más, has estado postergando lo que tenías que hacer urgentemente para cumplir con cosas tan absurdas como probar una mascarilla facial o ver un videotutorial.

¡Coge el toro por los cuernos y acaba con las distracciones! De lo contrario, puedes caer en las arenas movedizas de la eterna postergación, lo que te lleva al malestar de tener que recuperar el tiempo perdido. Esto puede derivar en cefaleas, tensión muscular, trastornos del sueño e incluso depresión.

Se puede decir más alto, pero no más claro: comienza tu desintoxicación emocional con estos trucos anti procrastinación.

  • Crea límites ficticios: es decir, si tienes que entregar un trabajo en una semana, oblígate a terminarlo en dos días. ¡Lo agradecerás!
  • Identifica a los ladrones de tiempo y neutralízalos: detecta aquellas interferencias que te distraen, alejándote de tu meta. Tal y como ya hemos visto, hoy en día la tecnología es uno de los mayores ladrones de tiempo. Pero hay otros muchos ladrones, como por ejemplo el “multitasking”: realizar más de una cosa al mismo tiempo hace que realmente no cumplamos con ninguna al 100%. Y es que, contra todo pronóstico, la falta de concentración en una única tarea tiene un coste de esfuerzo y temporal muy alto. La solución está en el poder del mindfulness: aprende a estar presente en aquella única cosa que estás realizando en ese momento.
  • El arte de priorizar: debes ser ordenado, cierto. Pero si con solo mirar la agenda ya empiezas a hiperventilar, empieza por aquella actividad que te resulte menos atractiva. Así tendrás un plus de motivación para centrarte y querer terminarla cuanto antes y pasar a la siguiente.
  • Prémiate: divide lo que tienes que hacer en pequeñas tareas y con cada logro, ¡recompénsate! Por ejemplo, dándole al play a tu canción favorita, dándole unos mimos a tu mascota o leyendo otro artículo de FORTÉ Stress. ¡Que te lo has ganado!

Y tú, ¿estás preparado para sumarte al plan detox emocional que realmente necesitas? Déjanos tus dudas en los comentarios y comparte este artículo en redes sociales para ayudar a otros a eliminar esas toxinas mentales que no nos dejan ser felices.

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